
- Carta al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ante otro programa de RTVE en el que se dice que el Sáhara Occidental pertenece a Marruecos
Cristina Martínez Benítez de Lugo (*)
Sr. ministro-
RTVE no cesa de emitir programas en los que identifica a los territorios ocupados del Sahara Occidental con Marruecos. Pueden ser documentales, mapas, comentarios. El último, un programa llamado Sin Plan – Por el Sáhara Occidental.
Un motorista, aparentemente aventurero, pero apoyado por todo un equipo, incluso desde el aire, se adentra en el Sáhara Occidental ocupado llamándolo Marruecos. Utiliza su aparente bonhomía para colarnos inocentemente la gran mentira de un supuesto Sáhara marroquí.
Llama conflicto a una ocupación, y nos enreda equiparando las descolonizaciones en África con “una retirada de España que Marruecos aprovechó”. No se puede explicar una ocupación en términos de “algo así” o de “un cristo político” y hacer pensar que él no sabe de eso, cuando el programa está estudiado exactamente para inducir al error. Si no sabe ¿a qué se mete?
Miente cuando asegura tajantemente que el Sáhara Occidental pertenece a Marruecos, y durante todo el relato, insistentemente, se refiere a Marruecos para hablar del Sáhara Occidental, llegando a mostrar la bandera marroquí ondeando en el territorio como un símbolo de pertenencia.
No se puede decir que hay 7.000 saharauis que tienen la nacionalidad española en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, porque es mentira. Mientras Marruecos les invadía, España les retiró la nacionalidad española en 1976 mediante un Real Decreto –el 2258-. El señor “Algo así” no ha oído hablar de la ley de Nacionalidad Saharaui votada este año en las Cortes que pretende restaurar a los saharauis en su derecho.

Habla de los fosfatos de Fos Bucraa sin hacer referencia al expolio. Ni parece haber visto el enorme segundo puerto de Dajla para albergar todo el pescado saharaui que se roba allí. Ni ha pasado por los inmensos viveros de Dajla, en manos del rey y de los generales marroquíes. Estos viveros están regados con aguas subterráneas que se agotarán debido a la sobreexplotación de los pozos. Ni ha visto desde su moto las excavadoras que se llevan la arena de Bojador hacia Canarias, sin ir más lejos, para la construcción y las playas. Imposible que no haya visto toda la energía renovable en tantos lugares del Sáhara Occidental para alimentar la ocupación y para alimentar a Marruecos.
No cuenta que el porcentaje de colonos es abrumador, ni dice que cada esquina de las ciudades está tomada por las fuerzas de ocupación. No se pregunta por qué hay tantísimos controles –no dos ni tres- en las carreteras del Sahara Occidental que no hay en Marruecos.
No dice que esos paisajes tan bonitos son terreno de arbitrariedad y tortura, de ausencia total de derechos para los saharauis.
La verdad, este señor que pretende enseñarnos cosas, se comporta como un ignorante que no se ha enterado de nada de lo que supuestamente ha ido a mostrarnos. Pero no es ignorancia. Es mala fe.
No dice algo elemental: que el Sáhara Occidental es un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Y que Marruecos viene impidiendo durante 51 años que se celebre un referéndum de autodeterminación.
No puede presentar un territorio sin decir que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) –a la que ni nombra- está en guerra con Marruecos desde 2020, y que ya lo estuvo también entre 1976 y 1991.
Este programa es un montaje que no ha dejado nada a la pretendida improvisación, articulando un documental desenfadado, con paisajes bonitos para atraer al turista. ¡Que vayan los turistas al Sáhara Occidental ocupado! ¡Que se normalice la ocupación!
Es vergonzoso que RTVE produzca y difunda semejante patraña. Ahí están los agradecimientos a las Embajadas española y marroquí y a diversos organismos marroquíes que habrán asesorado oportunamente. España no puede avalar un programa que patrocine la ocupación del Sáhara Occidental, ofendiendo al derecho internacional, a la voluntad del pueblo español y a los saharauis.
Esta carta va dirigida a Vd. -cuya supervisión en temas de este calado resulta inexcusable- , porque escribir a Televisión Española no sirve de nada. No toman nota, no rectifican, no se excusan por todas las veces que incidentes semejantes se han denunciado.
Por eso le toca a Vd. avergonzarse de esta conducta que en ningún caso es inocente sino servil y malintencionada.
* Participante en el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS)














