Marruecos aísla y traslada a los presos de Gdeim Izik en huelga de hambre

  • La administración penitenciaria marroquí responde con represalias a la huelga de hambre iniciada el 23 de septiembre por nueve presos saharauis.

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La Liga para la Protección de los Presos Saharauis (LPPS ) denuncia desde El Aaiún, capital del Sáhara Occidental ocupada por Marruecos, que la administración penitenciaria marroquí ha respondido con represalias a la huelga de hambre iniciada el 23 de septiembre por nueve presos civiles saharauis del Grupo Gdeim Izik, informa Sáhara Press Service .

Los huelguistas, recluidos en las cárceles de Ait Melloul 2, Tiflet 2 y Kenitra Central, libran la “Batalla de los Estómagos Vacíos” para exigir su reagrupamiento en una sola prisión y su traslado a cárceles del Sáhara Occidental, conforme al Derecho Internacional Humanitario y al IV Convenio de Ginebra.

Según la LPPS, desde el primer día las autoridades han impuesto un aislamiento total, con prohibición de llamadas telefónicas y de contacto con sus familias.

La ONG saharaui alerta de un caso especialmente grave: el preso civil saharaui El Bachir Jada, en la prisión de Tiflet 2, habría sido trasladado de forma sorpresiva y sin notificación previa a Agadir. Su familia, que había recorrido cientos de kilómetros para visitarlo, fue informada del traslado al llegar a la prisión. Hasta el momento se desconoce su paradero exacto.

«¿Dónde se encuentra El Bachir Khada? ¿Se trata de un traslado real o de una maniobra de distracción para ejercer tortura psicológica?», denuncia la Liga.

Ante ello, la Liga, condena las medidas punitivas de aislamiento y traslado clandestino y responsabiliza al Estado de ocupación marroquí de la integridad física y psicológica de los nueve huelguistas, en particular de El Bachir Khada.

La LPPS exige el reagrupamiento y traslado inmediato de todos ellos al Sáhara Occidental y hace un llamamiento urgente al Consejo de Seguridad de la ONU, al CICR y a las organizaciones internacionales de Derechos Humanos para intervenir y salvar sus vidas, y para ampliar el mandato de la MINURSO a la vigilancia de los DDHH.

Los nueve presos saharauis exigen además el cumplimiento de las resoluciones de la ONU, incluidas las del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria y del Comité contra la Tortura, que reconocen la arbitrariedad de su detención.