
- El autor de La historia prohibida del Sáhara español opinaba que los medios de comunicación tienen otros intereses que defender y hay medios que falsean la realidad.
Alfonso Lafarga.-
El periodista y escritor Tomás Bárbulo, un referente en la información sobre el conflicto del Sáhara Occidental, decía que era “complicados” publicar noticias sobre el Sáhara Occidental, ocupado por Marruecos desde finales de 1975, y que hay medios que falsean la realidad.
Para el autor de La historia prohibida del Sáhara español, que trabajó en Expansión, La Gaceta de los Negocios, El Sol y El País, los medios de comunicación españoles “tienen otros intereses que defender”. Lo afirmó el 19 de junio pasado en el Ateneo de Madrid, un mes antes de fallecer, a los 68 años, cuando presentó su última novela, ‘Aaiún‘, un ‘thriller’ ambientado en la excolonia españolal, donde vivió de adolescente
En ‘Aaiún’ el protagonista lleva el nombre de capitán Bárbulo, pero no porque represente a su padre -que fue militar- o a sí mismo, sino porque le valía como «un elemento de humor, confusiones y distensión» ante la dureza de la novela, según comentó a Efe en una entrevista.
Seis años antes, en junio de 2021, en la presentación en Madrid de una edición actualizada de su historia sobre el Sáhara también se refirió a la cobertura informativa sobre el territorio no autónomo del Sáhara Occidental que invadió Marruecos tras ser abandonado por España sin proceder a su descolonización.
En aquella ocasión afirmó que hay medios de comunicación que están “ligados a determinados mandos políticos y hacen política con un tema que afecta a la vida, a la supervivencia de cientos de miles de personas “y falsean la realidad”.
Puso como ejemplo el caso del secretario general del Frente Polisario, Brahim Gali, cuando estuvo en un hospital de Logroño tratándose de Covid y del que llegaron a decir que era “un terrorista, y “eso salió en la portada de un periódico de tirada nacional”.
Añadió que aunque Gali compareció ante la Audiencia Nacional y se desmontaron las acusaciones, hubo medios que siguieron insistiendo sin informar de lo que ocurría, “Hacen campaña para el partido político que les surte de dinero”, matizó.
Cuestión de Estado
En un dialogo con el actor Pepe Viyuela, amigo de la causa saharaui, Bárbulo dijo que el Sáhara siempre ha sido un tema transversal en la sociedad española, se fuese de izquierdas, de derechas o de centro: “Todo el mundo estaba de acuerdo, más o menos, en que aquello había sido una tropelía y que había que presionar y hacer llamadas a los gobiernos para que ayudaran a los saharauis”.
Afirmó que es un consenso que se está rompiendo en los últimos tiempos “porque algunos partidos políticos han utilizado esta crisis para posicionarse del lado de Marruecos”, a lo que añadió que es como si en el caso de Perejil (la isla española que militares marroquíes ocuparon en julio de 2002) unos partidos políticos se hubiesen pronunciado en contra del Gobierno de Madrid y a favor de Marruecos: “Estamos ante una cuestión de Estado en la que todos los partidos políticos, por lo menos los constitucionalistas, deberían estar de acuerdo y eso no ha ocurrido”.
Para Bárbulo “es misión de todos los que nos dedicamos de alguna forma a la información hacer pedagogía sobre en qué consiste el problema, al margen de quién esté en el gobierno, sea de izquierdas o de derechas”.
Sobre las presiones de Marruecos para que determinados periodistas no informen, puso el ejemplo de Ignacio Cembrero, que llevaba en El País la corresponsalía del Magreb desde Madrid, lo que en su opinión era la mejor manera de mantener la independencia y evitar las presiones del Majzén. Explicó que aún así, Cembrero fue apartado de esa información y al cambiar la dirección del periódico, y pensando que su desplazamiento se debió al capricho de un director, pidió volver a la corresponsalía, pero el nuevo responsable de la publicación dijo que no podía hacer nada, que se trataba de “un asunto de empresa”. “Era la empresa la que había dicho Cembrero fuera”, matizó,
El coruñés Tomás Bárbulo, que sufría desde hace años una enfermedad degenerativa, el 17 de julio recibió el adiós de su familia, amigos y compañeros de profesión en el Tanatorio de Fuencarral, en Madrid. Sobre el féretro, además de su una fotografía se colocó una bandera saharaui aportada por Pepe Taboada, presidente honorifico de CEAS-Sahara, que acudió con el representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, para mostrar su solidaridad a la familia.
La Representación del Polisario expresó en una nota que “todos sus escritos reflejaban una sensibilidad con la que solamente puede escribir quien ha formado parte de la historia, una historia que le erigió en una referencia indiscutible en lo que respectaba al relato histórico y análisis de la cuestión del Sahara Occidental, incluso para los saharauis”.
En el artículo Para Tomás Bárbulo, el día de su partida, su amigo Manuel Saco relata que el periodista intentó hasta el último momento acabar con su sufrimiento mediante una eutanasia donde el tránsito es menos dramático, una muerte sin el rastro de amargura que deja el suicidio entre sus seres queridos. “Pero un comité de gente piadosa, que seguramente goza de muy buena salud, llamada Comisión de Garantía y Evaluación, dictaminó que no se podía acceder a su solicitud de muerte”.














