
- Familiares del preso político saharaui informaron que no han recibido su llamada telefónica semanal habitual, lo que supone una alerta teniendo en cuenta su deteriorado de su salud.
Sahara Press Service.-
La Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes (LPPS), ONG saharaui que opera desde las zonas ocupadas del Sahara Occidental, anunció que se ha perdido el contacto con el preso político saharaui Naama Asfari, quien se encuentra en huelga de hambre en la cárcel Central de Kenitra, en Marruecos, desde el pasado 8 de junio de 2026,
Familiares del preso político saharaui informaron a la ONG saharaui que “no han recibido su llamada telefónica semanal habitual, lo que supone una alerta teniendo en cuenta el alarmante deterioro de su salud.
Un informe redactado por el Mecanismo Nacional de Coordinación de la Acción en Derechos Humanos (desde las zonas ocupadas) confirmó que “el preso político saharaui Naama Asfari ha perdido más de diez kilogramos desde el inicio de su huelga y sufre de agotamiento severo que amenaza sus funciones vitales”.
El informe revela que Naama ha decidido escalar su protesta negándose a ser atendido por el médico de la cárcel y a someterse a exámenes médicos, en protesta contra lo que los informes de Derechos Humanos han descrito como «prácticas de represalia» por parte de la administración penitenciaria en su contra, y contra la privación de su derecho fundamental a comunicarse con su familia”.
La LPPS considera estas prácticas “una violación flagrante y responsabiliza plenamente a las autoridades de ocupación marroquíes por la vida del preso político Naama Asfari”, haciendo un llamamiento “a las organizaciones internacionales de derechos humanos y a los medios de comunicación para que intervengan urgentemente, investiguen su situación y garanticen su bienestar”, advirtiendo de “las repercusiones de cualquier omisión en proporcionarle la atención médica necesaria”.
La ONG saharaui también insta al Comité Internacional de la Cruz Roja a que “cumpla con sus obligaciones humanitarias y legales visitando las cárceles e investigando las catastróficas condiciones en las prisiones marroquíes, que están siendo escenario de una ola de huelgas de hambre en protesta contra las violaciones sistemáticas”.
Marruecos responsable de la vida de Asfari
Po su parte, el Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (CODESA) ha dirigido un Memorándum Jurídico Urgente a la Presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric Egger, alertando del estado de salud extremadamente crítico del Naama Asfari, de 56 años, que afirma se encuentra al borde de la muerte.
En su memorándum, CODESA recuerda que, conforme al Derecho Internacional Humanitario y al IV Convenio de Ginebra de 1949 relativo a la protección de personas civiles en tiempo de guerra, el Sáhara Occidental es un territorio bajo ocupación militar y por tanto, Marruecos es potencia ocupante y los presos políticos saharauis, “personas protegidas” en virtud del artículo 4 del Convenio.
Denuncia que la detención de Naama Asfari desde el 7 de noviembre de 2010, cumpliendo una pena de 30 años basada en confesiones obtenidas bajo tortura en el marco del grupo de Gdeim Izik, constituye una violación flagrante del Derecho Internacional.
Ante el rápido deterioro de la salud de Asfari, CODESA afirma que Marruecos, es pleno y jurídicamente responsable de la integridad física y psicológica del preso, y está obligada a garantizar atención médica inmediata y adecuada según los artículos 91 y 92. Cualquier omisión, advierte, se considera una omisión intencional que pone en peligro la vida.
Exige al CICR enviar de inmediato una misión médica y humanitaria a la prisión de Kenitra para examinar a Naama Asfari y salvar su vida, intervenir para garantizar su la liberación inmediata e incondicional y presionar para abrir el acceso al Relator Especial de la ONU sobre la Tortura y a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.
“El Defensor de Derechos Humanos Naama Asfari se enfrenta a una muerte lenta, y el silencio de la comunidad internacional socava la esencia del Derecho Internacional Humanitario”, concluye el memorándum de CODESA.














