
- Vox quiere que el Senado bloquee la ley que concede la nacionalidad a los saharauis, alegando que la nacionalidad española no es una medalla, una indemnización.
Contramutis.-
La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán, ha instado es al PP a aplicar en la práctica sus propuestas para endurecer el acceso a la nacionalidad española, reclamando que utilice su mayoría en el Senado para vetar la reciente ley aprobada en el Congreso que reconoce la nacionalidad a los saharauis nacidos bajo soberanía española, informa Demócrata
Según ha avanzado “El Mundo”, el PP elabora una proposición de ley para restringir las condiciones de obtención de la nacionalidad española, que incluiría un examen más exigente de lengua y de valores constitucionales para quienes aspiren a conseguirla, además de contemplar la posibilidad de retirar la nacionalidad a quienes, tras obtenerla, cometan delitos graves.
En una rueda de prensa en la Cámara Baja, la portavoz parlamentaria de Vox ha señalado que su partido considera “un poco incongruente” que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, plantee ahora un endurecimiento de los requisitos para lograr la nacionalidad española cuando previamente facilitó, con la abstención de su grupo, la aprobación de la norma que otorga la nacionalidad a los nacidos en el Sáhara antes de 1977. A su entender, los ‘populares’ disponen en este momento de una ocasión para demostrar su “coherencia” frenando la tramitación de esta ley en el Senado.
“Entonces, a lo mejor, nos podemos empezar a creer lo que vayan a hacer cuando lleguen a La Moncloa, si es que llegan”, ha agregado la portavoz parlamentaria de Vox, que ha advertido a los ‘populares’ sobre “dar por muerto” al Gobierno. “Tenemos un presidente del Gobierno dispuesto a hacer lo posible para mantenerse en el poder”, ha añadido.
Vox reclamó que se actúe desde el Senado para bloquear la ley que concede la nacionalidad a los saharauis, alegando que la nacionalidad española “no es una medalla, una indemnización, ni un instrumento de propaganda” y que “no se puede repartir como si no existieran consecuencias: hay derechos y deberes hacia la nación”.
El partido de Santiago Abascal también ha registrado en el Congreso una proposición de ley que propone expulsar a los inmigrantes que cometan delitos, retirarles la nacionalidad y suscribir acuerdos bilaterales para que cumplan las condenas en las prisiones de sus países de origen.
Sobre el mismo tema El Debate indica que la ley por la que se concede la nacionalidad española a aproximadamente 90.000 saharauis fue aprobada con la abstención del PP y el rechazo de Vox y que desde la formación de Santiago Abascal creen que los populares, que cuentan con mayoría absoluta en el Senado, deberían paralizarla en la Cámara Alta. «Se está hablando mucho de lo que se va a hacer en el futuro cuando se llegue a la Moncloa y muy poco de lo que se puede hacer ahora. Si el PP quiere endurecer los requisitos para la concesión de la nacionalidad, lo que no puede hacer es abstenerse la semana pasada para la concesión de la nacionalidad a casi 90.000 saharauis. Es incongruente», ha afirmado Pepa Millán, portavoz de Vox en el Congreso.
Desde
En El Mundo se señala que “Vox extiende sus dudas sobre la ‘ley de nietos’ a la concesión de nacionalidad a los saharauis: Es una iniciativa que abre la puerta al fraude electoral”y agrega “El partido de Abascal censura que la norma «implica la concesión discrecional de la nacionalidad y pide al PP que lo paralice en el Senado”.
Una relación histórica de España pendiente
El equipo No te olvides del Sáhara Occidental hace una serie de precisiones:
– Las estimaciones de entre 70.000 y 90.000 potenciales beneficiarios difundidas estos días proceden, según Servimedia, de fuentes de Sumar y toman como una de sus referencias el censo español de 1974. No existe, por tanto, una lista oficial de 90.000 personas que vayan a convertirse automáticamente en españolas. La propia ley establece procedimientos individuales, requisitos y acreditación documental.
– El pueblo saharaui no apareció ayer en la política española ni llegó de repente a las puertas del Senado. España administró el Sáhara Occidental, censó a su población y expidió documentación española antes de abandonar el territorio en 1975 sin culminar su descolonización. Reducir ahora a aquellos saharauis y a sus descendientes a una hipotética bolsa de electores significa contemplarlos desde las próximas urnas y no desde una relación histórica que España mantiene pendiente. La nacionalidad individual tampoco resuelve esa deuda colectiva: el Sáhara Occidental continúa siendo un territorio pendiente de descolonización y el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro no desaparece porque algunos de sus miembros puedan llegar a obtener un pasaporte español.
– Por eso la discusión que se abre ahora es importante. Podemos debatir el procedimiento elegido por la ley, sus límites, sus beneficiarios o incluso las razones por las que el PSOE cambió una posición anterior. Lo que no deberíamos hacer es convertir a los saharauis en una masa electoral imaginaria y atribuirles de antemano un comportamiento político. La memoria saharaui sobre España, y también sobre los sucesivos gobiernos españoles, es demasiado larga y compleja para reducirla a la idea de que una nacionalidad entregará automáticamente miles de votos a un partido. Antes que hipotéticos electores, son personas pertenecientes a un pueblo al que España dejó hace medio siglo con una descolonización sin terminar.














