
- El influjo de Zapatero ha sido decisivo en el viraje de Sánchez y puede explicar la pasividad y alabanzas del Ejecutivo para con Marruecos tras la invasión de Ceuta
Mercedes Serraller en Artículo14.-
El inexplicado giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara es uno de los virajes del Gobierno socialista en política exterior en los que la influencia de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido decisiva y que para algunos observadores puede explicar la pasividad y alabanzas del Ejecutivo para con Marruecos tras la invasión de Ceuta. La buena relación del expresidente socialista con el país aluita y su Rey viene de muy lejos y de hecho se le atribuye haber sido el intermediario de Sánchez tras la moción de censura en 2018. Pero como se viene trasladando sobre el influjo de Zapatero y sobre el acercamiento del Gobierno a la Venezuela de Maduro, el proceso llevó un tiempo y en este caso el año 2022 aparece como el punto de inflexión.
El viraje de Sánchez sobre el Sáhara se produjo en marzo de 2022, un año después de que se filtrara en abril de 2021 lo que se denominó el caso Gali, la entrada en nuestro país de forma furtiva del líder del Frente Polisario Brahim Gali, con causas pendientes ante la Justicia española, para ser tratado por Covid. La entonces ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, fue cesada junto a José Luis Ábalos en julio de 2021 y sustituida por José Manuel Albares, impulsor del acercamiento a Marruecos.
El 23 de septiembre de 2022 Zapatero participó en una Conferencia p0r la Paz en el Sáhara en Las Palmas de Gran Canaria en la que declaró que el giro de Sánchez es una política “valiente” y “acertada”. Y como la instrucción del ‘caso Plus Ultra’ en el que está imputado está desvelando respecto a Venezuela, este movimiento vino acompañado de contratos y negocios.
Negocios
El expresidente socialista incorporó en 2022 al Consejo Asesor de su think tank prochino, Gate Center, al inversor multimillonario marroquí El Khalil Binebine, que tiene hilo directo con Mohamed VI, según desveló El Confidencial. También desarrolla negocios en Marruecos desde 2022 uno de sus exministros, José Bono.
Rodríguez Zapatero se ha convertido en un habitual del régimen marroquí. El ex presidente español, firme defensor del plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, pasó unos días en julio de 2024 en la ciudad costera de Essaouira invitado por las autoridades locales en compañía del embajador de España en Marruecos, vinculado al PSOE andaluz, según informó El Independiente.
“La paz es la tarea más importante que la humanidad tiene por delante, la que ha tenido en la historia. La paz es el diálogo, el respeto, la cercanía. Eso es Marruecos y España”, proclamó Zapatero en declaraciones a la prensa oficialista marroquí, tras participar en un Foro de Derechos Humanos.
En abril de 2025. el expresidente presentó su libro La solución pacífica (Plaza & Janés), en el que defiende la “construcción de paz”, y trata durante varias páginas en las relaciones de España con Marruecos y la situación del conflicto del Sáhara Occidental. En este punto compara el plan de autonomía sobre el territorio saharaui que Marruecos presentó en 2007 con el Estatut. “Marruecos lanzó por primera vez un proyecto de autonomía parecido en algunos aspectos, por cierto, al Estatut de Autonomía de Catalunya, aunque mucho más genérico”, afirma.
Los saharauis, excluidos de la regularización
La regularización extraordinaria de inmigrantes que ha entrado en vigor el 16 de abril no incluye a los apátridas, con lo que deja fuera a los saharauis. El colectivo sí figuraba en borradores del Real Decreto a instancias de Sumar, pero se cayó del texto definitivo por una objeción técnica del Consejo de Estado que en el entorno saharaui atribuyen a presiones de Marruecos. El 95% de las personas que solicitan ser reconocidas como apátridas son saharauis.
Sumar anunció entonces que trabajaría por desbloquear la Ley de Nacionalidad para Saharauis y “garantizar igualdad en la regularización”. “No vamos a mirar hacia otro lado”, prometió la ministra de Sanidad, Mónica García, en un post en X.
El Congreso desbloqueó en abril la ley para nacionalizar a saharauis. El pasado 23 de julio fue aprobada por Comisión de Justicia de la Cámara Baja, tras la abstención del PP. El PSOE intentó que se suprimieran del texto las alusiones al “pueblo saharaui” para no irritar a Marruecos.
Efectos en la Internacional Socialista
La Internacional Socialista (IS) apoyaba la causa saharaui pero precisamente desde la llegada de Sánchez a la Presidencia, que se produjo a los ocho meses del giro sobre el Sáhara, en noviembre de 2022, ha cambiado la posición de la organización internacional.
En el seno de la IS y en distintas formaciones de izquierda se viene advirtiendo del viraje que Sánchez ha impuesto y que se refuerza con la adhesión del promarroquí Movimiento Saharauis por la Paz (MSP), fundado en 2020 y dirigido por el tránsfuga Hach Ahmed Bericalla, al que el CNI vincula a la Inteligencia marroquí, según ha informado Francisco Carrión en El Independiente y recogen otras publicaciones.
La entrada del MSP en la IS se escenificó especialmente en el encuentro en Madrid en febrero de 2024 en el que Pedro Sánchez comunicó a puerta cerrada que había decidido de manera unilateral cesar a la entonces secretaria general Benedicta Lasi, a la que se impidió entrar y defenderse. En este cónclave se vivieron escenas de gran tensión en la puerta de Ferraz, donde estaba Lasi retenida con miembros del Comité Africano, como muestran vídeos que ha revelado Artículo14.
Desde su despido, Lasi ha mostrado su apoyo a la causa saharaui, según ha recogido el digital argelino reformista L’Espoir Libéré.
En la IS participaba la Unión Socialista de las Fuerzas Populares (USFP) marroquí y el Frente Polisario estaba en una posición consultiva pero con presencia habitual, lo que se ha ido orillando.
El encuentro de la IS en el que se cesó fulminantemente a Lasi y abrió las puertas al promarroquí MSP se produjo días después de un viaje de Pedro Sánchez a Rabat que se anunció de un día para otro y en el que le reiteró su respaldo.
Sánchez habría auspiciado en este foro citas de la socialdemocracia europea y de partidos latinoamericanos integrantes de la IS con Bericalla para legitimar la actual postura del Gobierno español en apoyo a la posición marroquí y desde un supuesto realismo de la expansión anexionista alauita.
Zapatero y Bono apoyan al ‘tapado’ de Marruecos
Bericalla ha organizado encuentros a los que han asistido Rodríguez Zapatero y Bono. Zapatero ha llegado a prologar un libro de propaganda marroquí: Sáhara marroquí: tierra de luz y futuro, de Jean-Marie Heydt, profesor de la Universidad de Oujda (Marruecos), que tiene como objetivo promocionar la soberanía marroquí sobre el Sáhara. Heydt es autor también de Mohamed VI: la visión de un rey.
Bono, por su parte, tiene negocios inmobiliarios en Marruecos y disparó sus ingresos en 2022, el año del giro, según ha informado Vozpópuli.
En junio de 2022 la filtración de un informe del CNI apuntó al Movimiento MSF como una de las organizaciones que trabajan con la Dirección General de Estudios y Documentación de Marruecos, los servicios de inteligencia marroquíes, lo que Bericalla negó a El Independiente.
La IS, “subordinada a los intereses de Sánchez”
Por su parte, el PRI, que ha denunciado en una carta dirigida a Paulina Lampsa, presidenta del Comité de Ética de la Internacional Socialista, con copia a Pedro Sánchez, el Presidium y los partidos miembros de la IS, “corrupción” y “autoritarismo” de Sánchez, ha advertido de que “toda la organización está subordinada a las restricciones geopolíticas del Gobierno español, que encabeza el PSOE, muy legítimas para sus fines, pero castrantes respecto de la libre toma de decisiones de una organización multilateral de partidos políticos progresistas, comprometidos en luchar por las mejores causas de la democracia social, los derechos humanos y la paz”.
“La Internacional Socialista está obligada a actuar con independencia de los cálculos de un gobierno […]
Ya se hizo costumbre que, al momento de los pronunciamientos y las resoluciones, el sentir de la Internacional Socialista siempre es matizado, restringido y aún desvirtuado para no afrentar los intereses exteriores del Gobierno español de Pedro Sánchez”, lamenta.














