
- La Liga para la Protección de los Presos Saharauis en cárceles marroquís (LPPS) afirma que las autoridades marroquís han aceptado entablar un dialogo en respuesta a sus demandas.
Alfonso Lafarga.
El preso político saharaui Naama Asfari ha puesto fin a la huelga de hambre de 47 días, tras aceptar las autoridades marroquís entablar un dialogo en respuesta a sus demandas, según ha informado la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en cárceles marroquís (LPPS)
En un comunicado difundido desde El Aaiún ocupado, capital del Sáhara Occidental, la LPPS indica que en la tarde de hoy, viernes 24 de julio, la familia de Asfari recibió una llamada telefónica suya desde el teléfono de la Prisión Central de Kenitra, en Marruecos.
Naama “les comunicó que la administración penitenciaria marroquí ha entablado un diálogo serio con él, en respuesta a sus demandas legítimas y legales, las cuales había presentado como Derechos Humanos esenciales para su dignidad y la de sus compañeros”, indica la organización saharaui.
Agrega que a raíz de este avance y con el afán de mantener una presión sistemática y calculada, así como tras evaluar la situación, el preso Naama Asfari anunció la suspensión de su huelga de hambre indefinida a partir de hoy, “tras una trayectoria de lucha que se prolongó durante 47 días de férrea voluntad y firme desafío frente a las políticas de venganza y humillación”.
La LPPS señala que el deteriorado estado de salud del Asfari a causa de esta prolongada huelga no le permitió ofrecer todos los detalles durante la llamada, quedando emplazado a comunicarse de nuevo el próximo lunes para dar a conocer los pormenores del diálogo y el contenido de las respuestas oficiales a sus demandas.
El preso político saharaui, con una condena de 30 años, de los que lleva 15 privado de libertad, pidió el cumplimiento del dictamen del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria, que consideró arbitrario su encarcelamiento y reclamó su liberación.
La Liga expresa su alivio por la decisión del “héroe y preso” Naama Asfari de suspender la huelga para preservar su integridad física y valora la resistencia de los presos saharauis y sus sacrificios “frente a la maquinaria de represión marroquí”, y elogia la solidaridad del pueblo saharaui, “que ha sido el mejor apoyo para sus hermanos en las celdas”.
También muestra su agradecimiento a las asociaciones nacionales e internacionales de DDHH y a “todas las conciencias vivas” que expresaron su solidaridad en la batalla de Naama Asfari que “constituyó una presión cualitativa y abrumadora sobre el Estado de ocupación marroquí, obligándolo a entablar un diálogo serio e intentar responder a sus demandas humanas legítimas”.
La LPPS afirma que están ante “una nueva victoria para la causa saharaui y una prueba de que los derechos solo se conquistan con voluntad, lucha y solidaridad”, y concluye que permanecerán atentos ante cualquier retroceso o dilación por parte de la administración penitenciaria marroquí en el cumplimiento de sus compromisos.
El último organismo internacional que exigió la libertad del recluso saharaui fue el Centro Robert F. Kennedy para los Derechos Humanos que advirtió del deteriorado estado de salud de Naama Aafari, señalando que las autoridades marroquís debían responder a sus legítimas reivindicaciones y entablar un diálogo constructivo para poner fin a la huelga, así como garantizarle con urgencia atención médica independiente y permitir comunicación regular con su familia.














