
- El departamento de Grande-Marlaska reconoce la condición de refugiado y concede el derecho de asilo al activista saharaui Moustapha Sidzaine tras dos años de expediente.
- El activista pidió protección internacional en el verano de 2024 en el Aeropuerto de Madrid-Barajas, donde llegó a haber más de 40 saharauis solicitantes de asilo y solo se permitió la entrada a cinco, cuatro de ellos pendientes todavía de dictamen, y 37, al menos, fueron deportados a Marruecos.
Alfonso Lafarga.-
El Ministerio del Interior constata en una resolución la persecución política a un activista saharaui en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, que invadió este territorio no autónomo pendiente de descolonización a finales de 1975 tras el abandono de España.

Lo plasma en la resolución por la que reconoce la condición de refugiado y concede el derecho de asilo al activista saharaui Moustapha Sidzaine, quien hace dos años pidió protección internacional en el Aeropuerto Adolfo Suarez de Madrid-Barajas, donde llegó a haber más de 40 saharauis solicitantes de asilo y solo se permitió la entrada a cinco, cuatro de ellos pendientes todavía de dictamen, y 37 fueron deportados a Marruecos sin que su solicitud de protección fuera admitida a trámite por el Ministerio de Fernando Grande- Marlaska.
Sidzaine llegó a España en julio de 2024 junto con Hafed Zergui desde la Guayana francesa, donde residían, con billete para Casablanca (Marruecos), pero una vez en el Aeropuerto de Barajas no embarcaron y manifestaron su deseo de pedir asilo político.
Diecisiete integrantes del Parlamento Europeo se dirigieron entonces al ministro de Interior para que se permitiera la entrada en España de los dos jóvenes saharauis “por razones humanitarias”.
Moustapha solicitó protección internacional el 10 de julio de 2024 y alegó ser activista saharaui, motivo por el fue detenido en varias ocasiones por las autoridades marroquís y se encontraba pendiente de juicio.
En la resolución de Ministerio del Interior, de fecha de 13 de mayo de 2026 y que ha sido comunicada recientemente, la Dirección General de Protección Internacional, indica que ha consultado diversas fuentes y medios independentistas saharauis para verificar si Sidzaine ha tenido alguna detención o incidente con las autoridades marroquís “por causa de naturaleza política”.
Aunque afirma sobre los medios consultados que en ocasiones las informaciones son excesivamente parciales e incluso distorsionadas de los hechos denunciados, apunta que su gran valor es el detalle con el que informan “sobre los sucesos acontecidos, aportando listados de detenidos, heridos, domicilios allanados, personas juzgadas, condenadas, liberadas, etc”. y apunta que “en la determinación de la credibilidad de una posible detención “se emplean solo fuentes independentistas saharauis, no pro marroquís.
La abogada Fatma El Galia ha declarado a Contramutis que “finalmente se ha constatado la persecución que sufren estas personas por parte de Marruecos en el Sáhara Occidental ocupado” y lamenta la situación de quienes fueron expulsados sin tener protección de ningún tipo, que el Gobierno no tuvo a bien conceder”.
Moustapha coincidió en el Aeropuerto de Madrid Barajas en el verano de 2024 con un amplio grupo de saharauis solicitantes de protección internacional; en septiembre llegó a haber más de 40 activistas saharauis retenidos en la sala de inadmitidos y 29 se pusieron en huelga de hambre para no ser deportados a Marruecos alegando la continua persecución de las fuerzas de ocupación y la discriminación que padecen.
El Ministerio del Interior no permitió que integrantes del Congreso de los Diputados y varias eurodiputadas, de Podemos y BNG, visitaran a los activistas saharauis, que finalmente fueron deportados a Marruecos, lo que motivó el pronunciamiento del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, que exigió al ministro Grande-Marlaska que rectificase su política de denegaciones masivas de protección a los saharauis














