
- Los activistas políticos saharauis encarcelados han intensificado su movimiento para protestar contra la negligencia médica sistemática y la persistente negativa de Rabat a cumplir con los mandatos de las Naciones Unidas.
- La represión que padecen los presos políticos saharauis, con malos tratos, tortura y situaciones degradantes les lleva a luchar con la única arma que tienen a mano: la huelga de hambre
Equipe Media (*) .- El Aaiún ocupado
Una ola de huelgas de hambre coordinadas sacude actualmente las prisiones marroquíes. Los activistas políticos saharauis encarcelados han intensificado su movimiento para protestar contra la negligencia médica sistemática y la persistente negativa de Rabat a cumplir con los mandatos de las Naciones Unidas relativos a los derechos humanos, en particular, a su liberación.
Estas huelgas prolongadas no son solo una reacción al deterioro de las condiciones carcelarias, sino que también constituyen un desafío directo frente al silencio de la comunidad internacional y la presunta complicidad de Madrid.
Algunas de estas huelgas han sido saboteadas por las autoridades penitenciarias, que no permitieron el seguimiento de su evolución, como fue el caso de Salah Eddine Sabbar y Brahim Babait, y ahora de Ibrahim Ahmed Al-Arbi (Fartat), de quien no se tienen noticias sobre una huelga indefinida comenzada el 17 de mayo.
El grupo de Gdeim Izik: un desafío frente a la detención arbitraria
Esta escalada alcanza al renombrado defensor de los Derechos Humanos Naama Asfari, quien actualmente cumple una condena de 30 años de prisión. Asfari comenzó una huelga de hambre indefinida el 8 de junio, tras una serie de huelgas de advertencia en abril y mayo. Los días 16 y 17 de junio, todo el grupo de Gdeim Izik acompaña a Naama en su huelga.

Su esposa, la activista francesa Claude Mangin, calificó este paso como una última oportunidad para romper un bloqueo diplomático que dura ya tres años. En 2023, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria (Opinión 23/2023) declaró ilegal la detención del grupo de Gdeim Izik y exigió su liberación inmediata, decisión que Marruecos sigue ignorando.
“Esta huelga es una necesidad absoluta para hacer frente a la detención arbitraria y a la injusticia sistémica a la que se enfrentan los prisioneros de Gdeim Izik”, declaró Claude Mangin.
En paralelo, la Asociación de Amigos de la República Saharaui en Francia (ARASD) ha lanzado una campaña de incidencia internacional ante los observadores mundiales de los derechos humanos y el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura. La asociación recordó la existencia de más de diez decisiones del Comité de la ONU contra la Tortura (CAT) que condenan a Marruecos, incluida una decisión histórica de 2016 que confirma que la confesión de Asfari fue obtenida bajo tortura.
Graves negligencias médicas en varios establecimientos
Las huelgas de hambre se desarrollan en varios frentes críticos dentro del sistema penitenciario marroquí:
– Mohamed Bani: Comenzó una huelga de 48 horas para protestar contra la denegación de atención médica relacionada con una hipertensión grave y una enfermedad renal, así como contra la prohibición de visitar a su madre en estado terminal.
– Abdeljalil Laaroussi: Llevó a cabo una protesta de 48 horas a principios de mes contra el abandono médico deliberado tras una compleja cirugía de colon. Los documentos revelan que el Sr. Laaroussi fue trasladado a lo largo de 350 kilómetros desde la prisión de Tan-Tan hasta un hospital de Agadir, para ser devuelto el mismo día sin recibir ningún tipo de atención médica.
– Brahim Ahmed Al-Arabi (Fartat): Continúa una huelga indefinida desde el 17 de mayo en la prisión de Bouizakarn, exigiendo su traslado más cerca de su familia. Las organizaciones de derechos humanos están gravemente preocupadas por su vida tras tres cirugías de columna relacionadas con las secuelas de torturas pasadas.
– Abdullah Toubali y Mohamed Khouna Babit: Observaron una huelga de advertencia de dos días para exigir la aplicación inmediata de la orden de liberación del Grupo de Trabajo de la ONU.
Madrid bajo el fuego de las críticas políticas
Un documento publicado por el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) va más allá de los muros de la prisión para señalar directamente la responsabilidad de las sucesivas administraciones españolas en la cobertura geopolítica ofrecida a Marruecos. Cita nominalmente a los expresidentes del Gobierno Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, así como al actual jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, acusándolos de una “traición histórica” a las obligaciones legales de España como antigua potencia administradora del Sáhara Occidental.
El MPPS reservó sus críticas más severas para Zapatero, calificándolo de “lobbyista” activo a favor del plan de autonomía marroquí. El documento sostiene que, al restar importancia a las violaciones de los Derechos Humanos en los foros internacionales, el consenso político español ha creado un clima de «total impunidad» para las autoridades marroquíes.
Apoyándose en informes de investigación de los medios independientes y Frontera D, el texto concluye que la protección política europea sigue siendo el principal catalizador del endurecimiento de la represión contra los detenidos saharauis. Al instrumentalizar su propia salud, los huelguistas pretenden confrontar a la comunidad internacional y al gobierno español con sus responsabilidades legales y morales.
* Fundada en 2009, Equipe Media es una agencia de noticias que opera bajo un estricto bloqueo informativo para documentar las violaciones de Derechos Humanos y la explotación de recursos naturales en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos














