Informadores saharauis piden al cine internacional que escuche a quienes pagan un alto precio por documentar la realidad

  • Ante el Dakhla International Film Festival organizado por Marruecos, periodistas y cineastas saharauis de las zonas ocupadas del Sáhara Occidental piden a cineastas y guionistas internacionales que no sean cómplices del lavado de imagen de la ocupación.
  • “Detrás de la propaganda oficial promovida en este tipo de certámenes, se oculta un escenario marcado por la represión, la intimidación y el silenciamiento del periodismo y el activismo independientes”, afirman los informadores saharauis.

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Periodistas y cineastas saharauis de las zonas del Sáhara Occidental ocupadas por Marruecos rechazan la participación de cineastas y guionistas internacionales en el Dakhla International Film Festival y piden que no sean cómplices del lavado de imagen de la ocupación y escuchen las voces de quienes pagan un alto precio por documentar la realidad.

En un comunicado difundido por Equipe Media (EM), grupo de informadores saharauis que trabajan en la clandestinidad para romper el bloqueo informativo que impone Marruecos, los periodistas saharauis reclaman a los participantes internacionales que tienen previsto asistir al festival, que escuchen las voces de quienes pagan un alto precio por documentar la realidad, los periodistas y cineastas saharauis.

Sobre este festival, que tiene previsto celebrarse en la ciudad ocupada de Dajla, la antigua Villa Cisneros de la época colonial española, FiSahara (Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental) denunció la complicidad de medios de comunicación y artistas internacionales con un festival de cine organizado por Marruecos para blanquear su ocupación ilegal del Sáhara Occidental.

EM indica que estos festivales están siendo burdamente utilizados por el régimen ocupante para proyectar “una falsa imagen de normalidad sobre un territorio donde persisten graves y sistemáticas violaciones de los Derechos Humanos.


“Mientras los invitados internacionales son recibidos con alfombras rojas y actos oficiales, los profesionales de la información y el cine saharauis enfrentamos a diario vigilancia extrema, acoso, censura y severas restricciones, No puede existir un diálogo cultural auténtico ni ético allí donde la libertad de expresión le es negada sistemáticamente a la población indígena saharaui”, destaca EM.

Desde Equipe Media valoran la firme decisión del director español Manuel Peña de cancelar su participación en este evento: “Su postura ética, adoptada tras una comunicación directa y gracias a la intensa campaña de sensibilización y presión ejercida por FiSahara, representa un ejemplo de coherencia, dignidad y compromiso con la justicia y los Derechos Humanos”

EM hace un llamamiento urgente a directores, guionistas y miembros de jurados internacionales “para que no sean cómplices del lavado de imagen de la ocupación y escuchen las voces de quienes pagan un alto precio por documentar la realidad”: “Detrás de la propaganda oficial promovida en este tipo de certámenes, se oculta un escenario marcado por la represión, la intimidación y el silenciamiento del periodismo y el activismo independientes”, asegura.

Muchos activistas y profesionales de los medios saharauis han sufrido consecuencias devastadoras por su labor pacífica. Algunos de ellos han sido encarcelados bajo acusaciones falsas y condenados a penas que alcanzan la cadena perpetua, mientras que otros han sido torturados, despedidos de sus puestos de trabajo o permanecen bajo una constante y asfixiante persecución judicial y policial, concluye.