EL MPPS inicia su sexto año ante Exteriores por la libertad de los presos políticos saharauis

  • “Seguiremos aquí todos los lunes y todo el tiempo que haga falta, denunciando a Marruecos y al Gobierno español, y exigiendo la liberación de todos los presos políticos saharauis”, afirma el Movimiento por los Presos Saharauis.

Alfonso Lafarga.-

Después de cinco años ante la sede el Ministerio de Asuntos ExterioresUnión Europea y Cooperación (MAEC), el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) afirma que seguirá concentrándose todos los lunes para denunciar a Marruecos y exigir al Gobierno de España que reclame a las autoridades marroquís la libertad de los presos saharauis.

El MPPS ha cumplido hoy cinco años de concentraciones semanales delante del MAEC, en la Plaza de la Provincia (Madrid),para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, , intervengan ante el régimen marroquí para que todos los presos políticos saharauis sean puestos en libertad y se respeten sus derechos fundamentales, al ser España la potencia administradora de iure del Sáhara Occidental, que fue entregado a Marruecos hace cincuenta años sin descolonizar.

Con motivo del quinto aniversario, el MPPS denuncia “la incalificable injusticia cruelmente perpetrada contra esos presos políticos y, a través de lo que ellos representan, contra todo el Pueblo Saharaui desde hace 50 años”. “Han sido encarcelados por el mero hecho de reclamar la libertad de su pueblo y el ejercicio de su legítimo derecho a la autodeterminación, proclamado por la Resolución 1514 (XV) de las Naciones Unidas, puntualiza.

En un manifiesto leído ante los asistentes a la concentración se informa de que los presos saharauis “son sometidos a toda clase de vejaciones y torturas para arrancarles confesiones inculpatorias, procesarlos en juicios-farsa, y condenarlos a largas penas de prisión, a una muerte lenta, en territorio marroquí, a más de 1.000 Km de sus familias, sometidos a aislamiento y a constantes malos tratos y castigos, en unas condiciones carcelarias inhumanas, fuente de toda clase de dolencias y enfermedades”, sin que tengan tratamiento médico, siendo privados de comunicación telefónica, facilidades para estudiar, de visitas de familiares, y “absolutamente desprotegidos por la prohibición de abogados y observadores, etc…”.

La única herramienta de los presos para denunciar esa situación es la huelga de hambre, que deteriora aún más su salud, “produciéndoles enfermedades irreversibles que les acercan más rápidamente a la muerte” y que, a veces, “las autoridades carcelarias rompen esas huelgas “con engaños y promesas que luego no cumplen”.

Los Procedimientos Especiales de Naciones Unidas responden positivamente a las denuncias de tortura y de detención arbitraria de los presos: “Piden su liberación y la debida reparación por el sufrimiento y los perjuicios causados, pero Marruecos ignora sistemáticamente los dictámenes de esas instancias de NNUU.

Según el MPPS, se conoce la existencia de 31 presos políticos saharauis, 19 pertenecientes al “Grupo de Gdeim Izik” -el campamento de protesta que se mantuvo en pie durante un mes frente a Marruecos-, que acumula 8 cadenas perpetuas, pero afirma que hay más reclusos: “Muchos no denuncian, no quieren que se hable de ellos por temor a las represalias, y por eso, cumplen silenciosamente sus condenas”, apunta.

Recuerda el MPPS a la última víctima mortal en cautiverio, Omar Bahia Abdelmajid, “que fue detenido un domingo de noviembre de 2024 en una manifestación y el miércoles acabó muerto en comisaría. Los datos de la autopsia no fueron revelados, haciendo gala, una vez más, del oscurantismo y de la impunidad del ocupante marroquí”.

Posición errática del Gobierno de España

Denuncia que la posición del Gobierno con el Pueblo Saharaui es la de un aliado de Marruecos en la ocupación del Sáhara Occidental, “cómplice de los desmanes marroquís y, con “una clamorosa pasividad ante el maltrato y la terrible situación de los presos políticos saharauis”.

Asegura que el Gobierno de España se pliega ante Marruecos, y cita el caso de Hussein Bachir Amadour, del grupo “Compañeros de El Uali”, que solicitó asilo político porque ya había 15 compañeros en la cárcel, y fue entregado a Marruecos, donde cumple 12 años de prisión.

El Movimiento por los Presos reprocha al Gobierno de Sánchez que no emita ni una queja ante las numerosas expulsiones de observadores, a los que Marruecos no permite acceder a los territorios ocupados; el apoyo al régimen marroquí frente a las denuncias del Frente Polisario por los ilegales Acuerdos UE-Marruecos, que expolian los recursos naturales de los saharauis, y el respaldo de Sánchez en 2022 a la tesis de la autonomía para el Sáhara Occidental, “que supondría una anexión”.

En opinión del MPPS, España debe involucrarse en el conflicto del Sáhara Occidental porque fue durante casi un siglo la metrópoli colonial y sigue siendo la potencia administradora: “España, no descolonizó y eludió vergonzosamente cumplir sus obligaciones internacionales, y vendió ilegalmente a la población saharaui que debía proteger. Y su responsabilidad de velar por los saharauis -incluidos los presos políticos- no se extinguirá en tanto no se lleve a cabo el referéndum de autodeterminación y los saharauis puedan elegir libremente su futuro”, indica.

Afirma que el ministro de Asuntos Exteriores elude un problema que le incumbe antes que cualquier otro: “No busca soluciones. Desoye el clamor del Pueblo Saharaui. No mueve un solo dedo para atender las reclamaciones que venimos dirigiéndole todos los lunes a las puertas de su Ministerio. No utiliza el poder y las herramientas de la diplomacia para liberar a estos presos ni para suavizar sus injustas condiciones de cautiverio”.

“Por eso, seguiremos aquí todos los lunes, a las 12.30 h, y todo el tiempo que haga falta, denunciando a Marruecos y al Gobierno español, y exigiendo la liberación de todos los presos políticos saharauis”, concluye el manifiesto.

Durante la hora que durado la estancia ante el MAEC, se ha gritado por la libertad de los presos saharauis, a favor del Frente Polisario, y en contra de Marruecos y de la actitud de España.