Quince jóvenes saharauis llevan veinte años desaparecidos y Marruecos dice que no sabe nada

  • En el 20 aniversario de la desaparición de los quince jóvenes saharauis, sus familias responsabilizan al Estado marroquí, afirman que fue un secuestro premeditado y planificado por su participación en la Intifada de la Independencia y creen que están en cárceles secretas.

Alfonso Lafarga.-

Hace veinte años, el 25 de diciembre de 2005, fueron vistos por última vez. Eran quince jóvenes con edades comprendidas entre los los 17 y los 30 años. Habían participado en la Intifada en la ciudad de Bojador, en la costa norte del Sáhara Occidental ocupado, para reclamar pacíficamente su derecho a la autodeterminación.

Desde entonces no se sabe nada de ellos. Al cumplirse el 20 aniversario de su desaparición, las madres responsabilizan al Estado marroquí y afirman que fue “un secuestro premeditado y planificado” por su participación en la Intifada de la Independencia”.

Cuando desaparecieron los quince jóvenes, sus familias crearon el Comité de Madres de los 15 para “saber la verdad y exigir justicia”. Consiguieron que el caso llegara en 2009 al Comité de Víctimas de Desapariciones Forzosas de Ginebra, que exigió a Marruecos una investigación

La explicación de las autoridades marroquíes fue que fallecieron cuando intentaban cruzar a Canarias en una patera. Ante la presión internacional, presentaron dos cadáveres sin una identificación verificable encontrados en la playa como parte de los 15 jóvenes, pero se negaron a hacer la autopsia y a esclarecer el lugar, las fechas y las causas científicas de las supuestas muertes. Diez años después, la policía y la justicia marroquí dieron el caso por cerrado.

Las versiones de las autoridades de ocupación no son creíbles para las familias. Eddia Embarka declaró que si su hijo hubiera querido emigrar, se lo habría dicho antes “Han mamado la rebeldía de los pechos de sus madres y nunca hubieran abandonado el Sáhara”, afirmó, y añadió: “Mi hijo fue desaparecido por la policía marroquí”.

Los familiares creen que los tienen secuestrados en una cárcel secreta. “Marruecos sabe dónde están nuestros hijos, quieren que el tiempo pase para que nos olvidemos, pero eso nunca va a ocurrir, declaró Hdia El Aoud, madre de uno de los jóvenes, para la que “es muy duro no saber si tu hijo está vivo o muerto y preguntártelo cada día, nunca te sientes completa porque te falta algo”.

Presos en cárceles secretas

En esta línea se expresó en el III Forum Social Mundial de Madrid laactivista saharaui de Derechos Humanos Enhubuha Lejlifi, que afirmó que los quince saharauis, entre ellos un hermano suyo, se encuentran en una cárcel secreta en los alrededores de Rabat, según informaciones seguras recogidas por los padres de las víctimas.

Para exigir el esclarecimiento de lo sucedido, los familiares han hecho huelgas de hambre y  manifestaciones, sufriendo acoso policial, amenazas, golpes y detenciones. “A quien los desapareció no le interesa que nadie los busque. El Gobierno marroquí ha intentado comprarnos con dinero y trabajo para que dejemos nuestra actividad, pero la dignidad no se puede comprar”, denunció la  hermana de uno de los desaparecidos.

Entre las personalidades y organizaciones contactadas por las madres se encuentran el Secretario General de las Naciones Unidas, los presidentes de la Cruz Roja Internacional, de la Comisión Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos, así como el Comité contra las Desapariciones Forzadas, la Comisión Europea de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Al cumplirse 20 años de la desaparición de sus hijos, el Comité de Madres ha emitido un comunicado desde El Aaiún ocupado, capital del Sáhara Occidental, en el que denuncian que “el régimen marroquí ha seguido negando su responsabilidad en este crimen desde entonces, a pesar de las múltiples pruebas que confirman su implicación en el secuestro y las continuas desapariciones forzadas en centros de detención secretos, ignorando las peticiones de las familias y de las organizaciones internacionales”.

El Comité de Madres señala la falta de cooperación del Estado marroquí con el Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas, lo que dicen es una clara abdicación de sus obligaciones internacionales, en particular la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, ratificada por el régimen marroquí, junto a la falta de cooperación con la investigación de un tribunal de El Aaiún,

Asegura que esto profundiza la “continua incertidumbre en torno a la desaparición de los jóvenes, principalmente tras el hallazgo de dos cuerpos que se cree pertenecen a los secuestrados y la negativa de las autoridades marroquíes de permitir que un organismo independiente e imparcial realice los exámenes forenses necesarios”.

Las madres expresan su “profunda preocupación por los intentos de eliminar a sus hijos, considerando alarmante la política de evasión y negación del Estado marroquí”, e instan a la comunidad internacional a iniciar una investigación y exigir la liberación inmediata de los secuestrados.

En este sentido, las madres saharauis afirman que el secuestro de sus hijos y su detención en cárceles secretas “forma parte de una serie de graves violaciones perpetradas por Marruecos desde su invasión y ocupación del Sáhara Occidental, en medio de un alarmante silencio internacional”.

El Comité de Madres de los Quince Jóvenes Saharauis Desaparecidos pide a la comunidad internacional “asumir sus responsabilidades morales y legales brindando protección internacional al pueblo saharaui en los territorios ocupados y el sur de Marruecos, a través de un mecanismo independiente de vigilancia de los Derechos Humanos de la ONU”.

Según la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos (ASVDH), desde el inicio de la ocupación marroquí en 1975, más de 1.000 saharauis han sido secuestrados y más de 600 continúan desaparecidos.