
- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, niegan al pueblo saharaui lo que defienden para los palestinos.
Alfonso Lafarga.-
El Gobierno de Pedro Sánchez ha advertido al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que el silencio y la indiferencia son cómplices de lo que ocurre en Gaza, dos palabras, silencio e indiferencia que resumen la actuación del jefe del Ejecutivo y del ministro de Exteriores, José Manuel Albares para con el pueblo saharaui, que vive desde hace cincuenta años bajo la ocupación y represión de Marruecos, al que España entregó el Sáhara Occidental, un territorio no autónomo pendiente de descolonización.
En la lucha “para detener el genocidio en Gaza, perseguir a sus ejecutores y apoyar a la población palestina», el presidente Sánchez anunció nueve medidas, algunas de las cuales podrían haber sido aplicadas hace tiempo a Marruecos, como el embargo de armas, imposibilidad de acceder a territorio español a todas aquellas personas que participen de forma directa en la violación de Derechos Humanos en la excolonia española, prohibición de la importación de productos provenientes de los territorios ocupados, mantener viva la solución de dos Estados…
En la explicación de las medidas contra Israel, Sánchez y Albares han incidido en que nunca ha habido en España una política que acompañe tanto el sentir mayoritario de los españoles: la defensa de los DDHH y la exigencia de respeto al Derecho Internacional, precisamente lo que no se tiene en cuenta con la que fue la provincia 53 de España, el Sáhara Occidental.
Es el olvido y la indiferencia a un pueblo que tuvo DNI español de Pedro Sánchez, quien en marzo de 2022 respaldó la ocupación marroquí al considerar la autonomía para el Sáhara Occidental dentro de Marruecos como la base más “seria, realista y creíble”. Abandonó así la tradicional postura mantenida hasta entonces por los diferentes gobiernos de España y dejó de defender el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro, como contemplaba el PSOE en los programas electorales y en las resoluciones de sus congresos.
Mientras el Gobierno de Sánchez guarda silencio, en el Sáhara Occidental se violan los Derechos Humanos. Así lo ponen de manifiesto las principales ONG saharauis, españolas e internacionales y organismos de la ONU, en especial el Comité contra la Tortura, el Grupo de Trabajo de sobre la Detención Arbitraria, -denuncia que los presos políticos saharauis están en prisión con condenas injustas y confesiones obtenidas bajo tortura-, o la relatora especial de NNUU sobre la situación de los defensores de los Derechos Humanos Mary Lawlor.
En junio, el Servicio Internacional para los Derechos Humanos (ISHR) expuso en su informe anual la política sistemática de represalias contra los defensores de los DDHH saharauis, en particular los que cooperan con Naciones Unidas, y en agosto el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, mostró una “grave preocupación” por el deterioro alarmante e insostenible de la situación en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, denunció las violaciones sistemáticas de DDHH cometidas por Marruecos y su negativa a permitir el acceso del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDDHH (ACNUDH) desde 2015, y la represión contra activistas, periodistas y defensores saharauis, especialmente mujeres.
Sobre la situación de los periodistas saharauis, Reporteros Sin Fronteras (RSF) España informó de las abominables condiciones de los reporteros saharauis encarcelados y de la política de expulsión sistemática de la prensa extranjera del Sáhara Occidental, afectando en las últimas décadas a más de un centenar de informadores.
En lo que va de año, las autoridades marroquíes han expulsado, al menos, a 27 personas, 20 de ellas españolas.
Productos del Sáhara etiquetados como de Marruecos
Una de la medidas aprobadas por el Gobierno de España contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina es la “prohibición de la importación de productos provenientes de los asentamientos ilegales en los territorios palestinos ocupados”, todo lo contrario que hace Pedro Sánchez con el Sáhara Occidental: Marruecos exporta productos saharauis como si fueran suyos y como tal se venden en España, contraviniendo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
El exdiputado Fernando Maura recordó recientemente que el ministro de Agricultura, Luis Planas, afirmó el 21 de octubre de 2024 que la relación de España con Marruecos estaba “por encima” de las sentencias del TJUE, lo que para Maura “supone una singular expresión de un responsable público que lo es en virtud del estado de derecho, fundamento de la democracia”.
En un artículo titulado “Pablo Bustinduy y los productos saharauis” Maura escribió que “de no ser por la aceptación por el gobierno de Sánchez de cualesquiera pretensiones formuladas por el reino de Marruecos, no sorprendería la diferente vara de medir aplicada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. dirigido por Bustinduy, respecto de los productos que tienen su origen en el Sáhara en comparación con la que manifiesta por los que lo tienen en territorio palestino, ya que el pasado 17 de octubre su departamento emitió una nota para las empresas que importen alimentos desde la Palestina ocupada (como Cisjordania, Jerusalén Este, y los Altos del Golán), “recordando la obligatoriedad de etiquetar esos productos de forma diferenciada, no como `producto de Israel, sino indicando claramente su origen específico”. Justo lo que no se hace con Marruecos.
En febrero pasado, con motivo de la primera sesión ordinaria de España como miembro del Consejo de Derechos Humanos para el trienio 2025-2027, el ministro de Exteriores defendió en Ginebra los Derechos Humanos “como pilar esencial de la paz, la justicia y la democracia”
Afirmó que España seguirá defendiendo una política exterior con identidad propia, basada en el respeto al Derecho Internacional Humanitario y los DDHH, y que continuará exigiendo su cumplimiento con la misma convicción en Ucrania, Gaza, Siria o Sudán. Justo, también, lo que no se exige a Marruecos.
El pueblo saharaui sigue padeciendo diariamente la violación de los DDHH, como refleja el siguiente resumen correspondiente a los meses de julio y agosto, según organizaciones y medios de comunicación saharauis y españoles, ante el permanente silencio e indiferencia del Gobierno de Pedro Sánchez, que se proclama defensor de los Derechos Humanos en cualquier parte del mundo.














