
- Elaf Hassan y Bianca Peracchi, activistas de Nonviolence International, constataron la exclusión estructural y la pobreza que sufre la población saharaui en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos.
Contramutis.-
Las activistas de Nonviolence International Bianca Peracchi A Elaf Hasan, que fueron expulsadas del Sáhara Occidental el 24 de agosto por las autoridades de ocupación marroquíes fueron maltratadas por miembros de las fuerzas de seguridad de Marruecos.
Lo denuncia la portuguesa Bianca Peracchi: “Me impactó el maltrato que sufrimos en El Aaiún por parte de los agentes marroquíes, Esto palidece en comparación con la represión y los abusos que el pueblo saharaui compartió conmigo mientras vive bajo ocupación ilegal”. ha dicho.
El domingo 24 de agosto, agentes marroquíes detuvieron y expulsaron a las dos activistas de No Violencia Internacional, que habían viajado al Sáhara Occidental –territorio no autónomo, que España entregó a Marruecos a finales de 1975– para conocer la situación del pueblo saharaui, que vive bajo la ocupación marroquí.
La estadounidense Elaf Hasan, por su parte, declara que disfrutó de la calidez de la gente, y del sabor del auténtico té saharaui. “Es importante que la gente de todo el mundo tome conciencia de la difícil situación del pueblo saharaui”, afirmó.
Días antes de su expulsión, Bianca y Elaf se reunieron en Dajla, la antigua Villa Cisneros de la época colonial española, con activistas saharauis y víctimas de violaciones de Derechos Humanos. En esos encuentros, las activistas escucharon testimonios de civiles saharauis víctimas de graves violaciones de DDHH y recibieron informes sobre la situación de los presos políticos saharauis recluidos en cárceles marroquíes
También constataron la exclusión estructural y la pobreza que sufre la población saharaui en la ciudad ocupada de Dajla. Recorrieron sus comunidades y conocieron la diferencia existente en el centro de la ciudad, dominado por negocios turísticos marroquíes, con y las comunidades saharauis, que se han visto desplazadas a las afueras.
En autobús llegaron a El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, donde fueron detenidas por agentes marroquíes. Nonviolence International considera que las deportaciones son parte de un patrón de silenciar a los observadores internacionales y restringir la información independiente desde el Sáhara Occidental. “Esta expulsión demuestra el miedo de Marruecos a la transparencia”, afirma Mubarak Awad, fundador de Nonviolence International .
“En lugar de permitir que los visitantes pacíficos interactúen con las comunidades saharauis, las fuerzas de ocupación responden ilegalmente con falsedades y deportaciones. Así como la ocupación israelí de Palestina debe terminar, también debe terminar la ocupación marroquí del Sáhara Occidental”, añade.
Estas expulsiones se han producido tras las ocurridas en julio: la periodista Leonor Suárez, el periodista Óscar Allende y el activista de DDHH Raúl Conde.














