
Francisco Carrión, en El Independiente.-
Con apenas cuatro años de existencia, el Movimiento Saharaui por la Paz busca expulsar al Frente Polisario de la Internacional Socialista y lograr su inclusión en la organización con el apoyo del PSOE y los socialistas marroquíes. Es una aspiración que su secretario general Hach Ahmed Bericalla considera cada vez más cerca tras la última reunión de la Internacional celebrada este pasado fin de semana en Rabat.
“En su reciente consejo en Rabat, la Internacional Socialista da un paso más hacia la incorporación del Movimiento Saharauis por la Paz (MSP) como miembro observador. La petición formulada en marzo de 2023 fue examinada por el Comité de Ética de la IS. En Estambul será el estreno”, indica Ahmed Bericalla en su cuenta de X, anteriormente Twitter.
La organización de Ahmed Bericalla, que desde su nacimiento en 2020 ha organizado encuentros a los que han asistido históricos del PSOE como José Luis Rodríguez Zapatero o José Bono, es una organización contraria al Frente Polisario que aboga por aceptar la autonomía promovida por el régimen marroquí y renunciar al derecho de autodeterminación reconocido por la ONU.
En junio de 2022 la filtración de un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), apuntó al Movimiento como una de las organizaciones que trabajan con la Dirección General de Estudios y Documentación de Marruecos, los servicios de inteligencia marroquíes. Ahmed Bericalla ha negado repetidamente esa acusación. “No he pisado nunca Marruecos. Las acusaciones del Polisario son un cliché que usan siempre contra la disidencia”, denunció en una entrevista a este diario meses después de la divulgación del informe.
Desbancar al Polisario
El objetivo confeso de la organización es desbancar al Polisario, que -de momento- sigue figurando como partido consultivo de la Internacional Socialista, pero no ha sido invitada a las últimas reuniones, celebradas en Madrid y Rabat. En la estrategia trabaja la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), los socialistas marroquíes. Buscan socavar la participación del Polisario y avanzar en la adhesión a la Internacional de una organización rival, el Movimiento Saharaui por la Paz (MSP).
El partido, sin base real, fue establecido en abril de 2020 por Ahmed Bericalla, un histórico del Polisario que se desligó de la formación que ha monopolizado la vida saharaui desde 1973. En su página web, sin embargo, la Internacional Socialista sigue reproduciendo su postura histórica de apoyo sin fisuras al Polisario y a su reivindicación de celebración de un referéndum de autodeterminación para resolver el conflicto de la antigua colonia española, el último territorio por descolonizar de África.
Así, la Internacional estableció en 2016 su apoyo a “una solución pacífica y duradera en el Sáhara Occidental, tal y como solicitan el Consejo de Seguridad y las resoluciones pertinentes de la ONU”. “El Consejo de la Internacional Socialista pide al Secretario General de la ONU y a su Enviado Especial que continúen sus esfuerzos para alcanzar una solución mutuamente aceptable que permita la autodeterminación del pueblo saharaui”, agrega el comunicado, uno de los decenas de documentos que han fijado durante décadas la posición de la Internacional Socialista. La página web de la Internacional Socialista sigue reconociendo las fronteras del Sáhara Occidental y al Polisario como su interlocutor.
El Movimiento que aspira ahora a integrarse en la Internacional Socialista solicitó su acceso a finales de febrero de 2023 a través de sendas cartas enviadas a la entonces Secretaria General de la Internacional Socialista, Benedicta Lasi, y al actual Presidente de la Internacional Socialista, Pedro Sánchez. Según la prensa marroquí, que sigue de cerca los pasos del movimiento, la organización considera “un objetivo estratégico unirse a la Internacional Socialista porque está convencido de que estas son las tendencias políticas e ideológicas en las que la nueva fuerza política saharaui, formada en abril de 2020, es compatible con la mayoría de las organizaciones y partidos políticos reagrupados en la Internacional Socialista, que cuenta con más de 130 organizaciones”.
MARRUECOS CONTROLA ALREDEDOR DEL 20% DEL ESPACIO AÉREO DEL SÁHARA OCCIDENTAL
Por otra parte, el mismo diario informa de que en mitad de las conversaciones secretas entre el Gobierno español y la monarquía marroquí para la cesión del espacio aéreo del Sáhara Occidental, la realidad ha comenzado a mutar por las acciones unilaterales que ha firmado Rabat. Fuentes fiables reconocen a El Independiente que entre el 15% y el 20% del espacio aéreo de la antigua colonia española, que se gestiona desde las Islas Canarias, está ya controlado de manera efectiva por el régimen alauí.
Las autoridades marroquíes han recurrido al establecimiento de zonas de exclusión aérea para supuestos ejercicios militares como prácticas de tiro que han ido esquilmando el espacio y modificando los mapas que reconocen la gestión española del espacio del Sáhara en virtud a la legalidad internacional y la condición de un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Tras 48 años de ocupación del territorio, el cielo del Sáhara Occidental se sigue controlando desde las Islas Canarias, como establece el mapa de la Organización de Aviación Civil Internacional, una agencia de la ONU que supervisa la aviación civil internacional.
Pese a los intentos previos de Rabat por cambiar esta ecuación, el espacio aéreo se hallaba hasta ahora en manos de controladores canarios, encargados de vigilar y gestionar los vuelos por la zona. A las zonas de exclusión marcadas por Marruecos se suman «la falta de comunicación con los aeródromos de la zona», advierte un informe interno de Aena. También se han modificado el nombre y el indicativo OACI, de tal manera que el aeropuerto de El Aaiun se denomina Laayoune / Hasan I con indicativo OACI GMML y el aeropuerto de Villacisneros se denomina Dajla con indicativo GMMH.














