
- Los dos saharauis, a los que el Ministerio del Interior ha denegado la petición de protección internacional, iban a ser enviados a Marrakech en la noche del domingo.
Alfonso Lafarga.-
Un juez de guardia de Madrid ha impedido la deportación a Marruecos de dos activistas saharauis a los que el Ministerio del Interior denegó el asilo y ha remitido las actuaciones a la Audiencia Nacional, que deberá resolver esta semana.
Los activistas de Derechos Humanos Ali Hammou, de 30 años, sordomudo que padece cáncer, y Abderrahmane Kamal, de 29, recluidos en la sala de inadmitidos de la Terminal 1 del Aeropuerto de Barajas, estaba previsto que fuesen enviados a Marrakech en la noche del domingo 15 de septiembre.
Las defensas de los dos saharauis, una vez rechazados los reexamenes de las denegaciones de asilo, interpusieron dos peticiones de medidas cautelarísimas ante el juzgado de Guardia de Madrid, cuyo titular ordenó al jefe de Fronteras del aeropuerto la paralización de las deportaciones.
Ahora será en la Audiencia Nacional donde se decidirá si son o no enviados a Marruecos los dos activistas saharauis, que huyeron de los territorios ocupados del Sáhara Occidental ante la creciente represión de las fuerzas marroquíes.
Ali Hammou forma parte de una asociación de discapacitados en El Aaiún que se manifestó para reclamar las ayudas que les fueron prometidas, por lo que llegó a ser detenido. El 19 de julio de 2919 fue herido en una carga policial al celebrar los saharauis en El Aaiún la victoria de Argelia en la Copa África de Naciones (CAN) de fútbol ante Senegal, además de reclamar la autodeterminación del Sáhara Occidental.
En el transcurso de la represión la joven saharaui Sabah al-Anghorni, de 23 años, sufrió un atropello mortal intencionado por parte de la policía marroquí, que se dirigió contra la multitud a toda velocidad, según informó la agencia saharaui Equipe Media.
En el caso de Abderrahmane Kamal, su defensa denunció la asignación de una intérprete marroquí por hablar darja, el dialecto marroquí, mientras que los saharauis se expresan en hassania, utilizado en el Sáhara Occidental y Mauritania.
Como con otros saharauis, la Jefatura de Fronteras del Ministerio del Interior en el Aeropuerto de Barajas no tuvo en cuenta la recomendación del Defensor del Pueblo, que dice que en casos de conflictos abiertos entre países no es “razonable ni conveniente” que en un expediente de asilo se utilice a personas que “por su nacionalidad provoquen sensaciones de incomodidad o enemistad en el solicitante o le induzcan a cuestionar su neutralidad considerando el enfrentamiento de los respectivos países de origen” .
La vida del Abderrahmane Kamal en los territorios ocupados por Marruecos del Sáhara Occidental ha estado marcada por su lucha por los “derechos legítimos de su pueblo a una vida libre, digna y soberana”, según el presidente de la Asociación de la Unidad Nacional para los Derechos Humanos y el Desarrollo, Mohamed Elbihi, a la que pertenece, que ha declarado que participó en protestas pacificas por la autodeterminación e independencia del pueblo saharaui en El Aaiún, por lo que fue perseguido y maltratado por la policía marroquí.
En una ocasión fue detenido por su trabajo en el Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos (CODESA), y en el transcurso del interrogatorio, tiempo en el que le tuvieron desnudo y sin orinar, confesó que era el encargado de imprimir los folletos de la organización.
Antes de viajar a Brasil con escala en Madrid, en el Aeropuerto de Casablanca la policía marroquí tomó los datos de su pasaporte, grabó un vídeo, le advirtió de que si pensaba pedir asilo le seria denegado y agregó una amenaza: “Ten cuidado, que si regresas desde Madrid ya sabes lo que te va a pasar”.














