La ministra de Juventud pide al ministro del Interior que no se deporte a Marruecos al estudiante saharaui Youssef El Mahmoudi

  • Sira Rego afirma que no atender la solicitud de entrada al país puede acarrear grandes riesgos al universitario saharaui.
  • La ministra recuerda el caso de Husein Amadour, joven universitario saharaui que entró en prisión tras ser devuelto a Marruecos.

Alfonso Lafarga.-

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha pedido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que no se deporte a Marruecos al estudiante saharaui Youssef El Mahmoudi, que el 24 de junio pidió asilo político en el Aeropuerto de Bilbao.

La ministra, de Izquierda Unida, afirma que el joven saharaui, de 23 años, es “un activista que ha sido perseguido por su compromiso en defensa del Sáhara Occidental” y que “devolverle a Marruecos lo pondría en grave peligro”.

Por ello, solicita que se dé al activista saharaui “una autorización provisional” de entrada en España “por razones humanitarias”, atendiendo a su situación personal y física.

Youssef El Mahmoudi iba a ser deportado a Marruecos a las 15.00 horas del viernes, dia 5, desde el aeropuerto de Bilbao tras ser rechazada su petición de asilo, pero el piloto del vuelo de Air Arabia se ha negado a llevarlo a bordo por cuestiones de seguridad.

El estudiante saharaui, que cursa Derecho en la Universidad de Agadir, se declaró en huelga de hambre el pasado miércoles y el jueves fue atendido por un equipo médico del Servicio Vasco de Salud. Afirmó que es un activista político perseguido, que teme por su vida y que si es enviado a Marruecos le espera la cárcel.

En su carta al ministro del Interior, que ha publicado en X (twitter), Sira Rego indica que Youssef El Mahmoudi inició un proceso de asilo el pasado 24 de junio a su llegada al puesto fronterizo del Aeropuerto de Bilbao y que tras denegarse la solicitud de protección internacional y solicitar el reexamen, se desestimó esta la petición el 2 julio 2024. Agrega que después la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional denegó la medida cautelar solicitada por el ciudadano saharaui.

Tras esto, la ministra de Juventud dice a Grande-Marlaska que el abogado del joven saharaui “ha presentado una petición de autorización de entrada por razones excepcionales de índole humanitaria con base en el art. 25.4 de la Ley de Extranjería y del art. 4.2 del Reglamento de Extranjería, que establecen que se podrá autorizar la entrada en España de los extranjeros que no reúnan los requisitos establecidos cuando existan razones excepcionales de índole humanitaria, interés público o cumplimiento de compromisos adquiridos por España, procediéndose tal como establece el citado art. 4.2. del Reglamento de Extranjería a hacer entrega al extranjero de la resolución acreditativa de la autorización de entrada”.

El caso de Husein Amadour

“Mostramos nuestra gran preocupación acerca de los riesgos para este joven”, manifiesta Sira Rego, y agrega: “Youssef El Mahmoudi tiene un sólido y acreditado historial de persecución debido a su activismo estudiantil en defensa del Sáhara Occidental y tememos que no atender a la solicitud de entrada al país para la gestión de la protección internacional pueda acarrearle grandes riesgos”.

“Lamentablemente, este caso nos retrotrae al de Husein Amadour, joven universitario saharaui que entró a prisión una vez fue devuelto a Marruecos” y, por todo ello, “se solicita la autorización provisional de entrada en el país por razones humanitarias atendiendo a la situación personal y física de este ciudadano, concluye su carta

Hussein Amadour  fueentregado por el Ministerio del Interior a Marruecos a pesar de que pidió asilo en España. Llegó en patera a la isla de Lanzarote el 11 de enero de 2019 huyendo de la policía marroquí por su activismo en defensa de la autodeterminación del pueblo saharaui. Tres días después compareció en el juez de instrucción número 4 de Arrecife, que ordenó su ingreso en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Hoya Fría (Tenerife), pero el 17 de enero fue entregado a la policía marroquí por funcionarios del Ministerio del Interior.

En noviembre de 2019 fue condenado a 12 años de cárcel, acusado de formar parte del grupo de estudiantes saharauis “El Luali” y participar en el asesinato de un joven marroquí. Según su defensa, la única prueba que se presentó fue un atestado policial sin firma con declaraciones auto inculpatorias, que Hussein negó haber hecho. Los abogados Pablo Gutiérrez Vega y Ana Sebastián Gascón, observadores del Consejo General de la Abogacía Española, declararon que la Fiscalía no presentó ni una sola prueba.