
- La corresponsal de la televisión saharaui (RASD TV) Salha Butenguiza recibió en marzo una paliza de un cargo de la seguridad marroquí.
- El Equipo de Corresponsales de la Televisión Saharaui en las zonas ocupadas pide la intervención de gobiernos y organizaciones internacionales de DDHH para proteger a los periodistas saharauis.
Contramutis.-
El Aaiún (Sáhara Occidental).-
Agentes de policía marroquíes han agredido por tercera vez en dos meses a la periodista saharaui Salha Butenguiza, corresponsal de la televisión saharaui (RASD TV) y miembro del Equipo de Información Saharaui en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental, informa Sahara Press Service.
Salha Butenguiza, expresa política activista de Derechos Humanos, ha sido agredida junto a varios miembros de su familia después de ser asaltado su domicilio por un grupo de agentes marroquíes tras asistir a una manifestación pacífica con motivo del cincuenta aniversario de la fundación del Frente POLISARIO.
Esta es la tercera vez en dos meses que la activista y periodista saharaui es agredida por las fuerzas de seguridad marroquíes: en marzo fue objeto de acoso policial en un control cuando viajaba junto a la también activista Maluma Abdalla, y a finales del mismo mes recibió una paliza de un alto cargo de seguridad marroquí y sus ayudantes al salir de su casa, en El Aaiún, sufriendo heridas de diversa consideración en la espalda, un brazo y una pierna.
La periodista saharaui ha sido atacada en varias ocasiones por las fuerzas de ocupación marroquíes, siendo objeto de vejaciones y agresiones físicas y verbales para impedir que ejerza su trabajo cuando informa sobre manifestaciones en las ciudades saharauis o recibimientos a expresos políticos saharauis.
El Equipo de Corresponsales de la Televisión Saharaui en las zonas ocupadas condena en un comunicado la intimidación y represión que practican las fuerzas de ocupación marroquíes contra los activistas y periodistas saharauis. Pide la intervención de gobiernos y organizaciones internacionales de Derechos Humanos para proteger a los periodistas activistas saharauis, que sufren todo tipo de acoso, detenciones arbitrarias y agresiones físicas y psicológicas por informar sobre lo que ocurre en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental.














